Protrusión discal: qué significa y cuándo preocuparse
Si tu resonancia dice "protrusión discal", no significa que tengas la espalda rota. Te explicamos qué es, cómo leer el informe, por qué a veces duele la pierna y cuándo hay que preocuparse de verdad.
Equipo médico de Yoint Clinic · Traumatólogos especialistas en cirugía ortopédica
Revisado médicamente por Equipo de traumatología de Yoint Clinic el 4 de octubre de 2026 · Actualizado el · 9 min de lectura

Índice de contenidos
- ¿Qué es una protrusión discal?
- ¿Es lo mismo una protrusión discal que una hernia?
- ¿Es grave tener una protrusión discal en la resonancia?
- ¿Qué síntomas da una protrusión discal?
- Dolor lumbar (lumbalgia)
- Dolor que baja por la pierna (ciática)
- ¿Cómo se lee el informe de la resonancia lumbar?
- ¿Cómo se trata una protrusión discal?
- Qué puedes hacer en el día a día
- ¿Se reabsorbe una protrusión discal y cuánto tarda en mejorar?
- Cuándo acudir al especialista
- Resumen
- Preguntas frecuentes
Respuesta rápida
Una protrusión discal es un desplazamiento leve del disco intervertebral más allá de su borde normal, sin que el material salga del todo. Es un hallazgo muy frecuente en resonancias de personas sin dolor: aparece en casi un tercio de los adultos de 20 años y en más del 40 % a los 80. Por sí sola, rara vez es grave.
Puntos clave
- La protrusión discal es un hallazgo de imagen, no un diagnóstico por sí misma.
- Muchas personas sin ningún dolor tienen protrusiones en su resonancia.
- Lo que importa es si tus síntomas encajan con lo que se ve en la imagen.
- La mayoría mejora con ejercicio progresivo y sin cirugía.
- La pérdida de control de la orina o la debilidad en las piernas requieren acudir a urgencias.
¿Qué es una protrusión discal?
Una protrusión discal es un abultamiento localizado del disco hacia fuera, en el que la base del abultamiento es más ancha que la parte que sobresale. Es la forma más leve de desplazamiento discal según la clasificación internacional.
El disco intervertebral es el amortiguador que hay entre dos vértebras. Tiene un centro gelatinoso, el núcleo pulposo, rodeado por capas de fibras resistentes, el anillo fibroso. Con los años el disco pierde agua y las fibras ceden un poco, igual que el resto del cuerpo envejece.
En la consulta de traumatología es habitual ver a pacientes que llegan con el informe subrayado en fosforito. Hace poco, un hombre de 42 años, administrativo, había dejado el gimnasio "por si acaso" al leer "protrusiones L4 L5 y L5 S1". Lo que tenía era una lumbalgia mecánica tras semanas de mucho ordenador y poco movimiento. Volvió a entrenar de forma progresiva y a los dos meses estaba bien.
Las letras y números indican el nivel. L4 L5 es el disco entre la cuarta y la quinta vértebra lumbar. L5 S1 es el disco entre la última lumbar y el sacro. Son los dos niveles que más carga soportan y donde más se ven estos hallazgos.
¿Es lo mismo una protrusión discal que una hernia?
No exactamente: la protrusión es el grado más leve dentro de las hernias discales, y casi nunca se comporta como las formas mayores. La nomenclatura que usan los radiólogos distingue cuatro situaciones según cuánto y cómo se desplaza el disco:
- Abombamiento discal: el disco sobresale de forma difusa, en más de un cuarto de su contorno. Es un cambio de envejecimiento, no una hernia.
- Protrusión: desplazamiento localizado, con la base más ancha que la parte desplazada.
- Extrusión: la parte que sale es más ancha que su base. Es lo que habitualmente se llama "hernia" en lenguaje coloquial.
- Secuestro: un fragmento del disco se separa y queda libre en el canal.
En España muchos informes usan "protrusión" y "abombamiento" casi como sinónimos. Por eso dos radiólogos pueden describir la misma imagen con palabras distintas. Lo importante no es la etiqueta, sino si ese disco toca una raíz nerviosa y si eso explica tus síntomas.
¿Es grave tener una protrusión discal en la resonancia?
En la gran mayoría de casos no es grave, porque las protrusiones son extremadamente frecuentes en personas que no tienen ningún dolor. Una revisión sistemática de más de 3.000 personas sin síntomas mostró estas cifras:
| Edad | Abombamiento discal | Protrusión discal | Degeneración discal |
|---|---|---|---|
| 20 años | 30 % | 29 % | 37 % |
| 40 años | 50 % | 33 % | 68 % |
| 60 años | 69 % | 38 % | 88 % |
| 80 años | 84 % | 43 % | 96 % |
Un estudio clásico en personas sin dolor de espalda encontró que el 52 % tenía al menos un abombamiento y el 27 % una protrusión. Es decir, si hoy se hiciera una resonancia a cualquier grupo de adultos sanos, muchos saldrían con un informe parecido al tuyo.
Una frase muy repetida en consulta es: "¿Entonces tengo la espalda de un viejo?". La respuesta honesta es que tienes la espalda de alguien de tu edad. Las arrugas también salen en la piel y nadie las considera una enfermedad.
¿Qué síntomas da una protrusión discal?
Muchas protrusiones no dan ningún síntoma, y cuando los dan suelen ser dolor lumbar o, con menos frecuencia, dolor que baja por la pierna. Conviene distinguir ambos porque se valoran de forma distinta.
Dolor lumbar (lumbalgia)
Es el dolor en la zona baja de la espalda, a veces irradiado a la nalga. Empeora al estar mucho tiempo sentado o al agacharse. En la mayoría de casos no se puede atribuir con certeza a una protrusión concreta, porque músculos, articulaciones y ligamentos también duelen.
Dolor que baja por la pierna (ciática)
La ciática, o radiculopatía, aparece cuando el disco irrita o comprime una raíz nerviosa. El dolor baja por debajo de la rodilla y suele acompañarse de hormigueo o sensación de acorchamiento. Su recorrido orienta sobre qué raíz está afectada:
- Raíz L5 (nivel L4 L5): cara lateral de la pierna, dorso del pie y dedo gordo.
- Raíz S1 (nivel L5 S1): pantorrilla, planta y borde externo del pie.
En la exploración, el traumatólogo comprueba la fuerza, los reflejos y la sensibilidad. También hace el signo de Lasègue: elevar la pierna estirada para ver si reproduce el dolor ciático. Si tus síntomas no encajan con el nivel que señala la resonancia, probablemente la protrusión no es la causa.
¿Cómo se lee el informe de la resonancia lumbar?
El informe describe lo que se ve, no lo que te duele, y cada frase tiene un significado clínico concreto. Esta tabla traduce las expresiones más habituales:
| Frase del informe | Qué significa | ¿Debe preocuparte? |
|---|---|---|
| Deshidratación o "disco negro" | El disco ha perdido agua con los años | Casi nunca; es envejecimiento normal |
| Abombamiento discal difuso | El disco sobresale de forma uniforme | Rara vez |
| Protrusión central | Abultamiento hacia el centro del canal | Habitualmente no |
| Protrusión foraminal | Abultamiento hacia el orificio por donde sale la raíz | Solo si hay dolor en la pierna que encaje |
| Contacta con la raíz | El disco toca el nervio, sin aplastarlo | Depende de tus síntomas |
| Comprime la raíz | El disco presiona claramente el nervio | Merece valoración por especialista |
| Fisura anular | Pequeña grieta en las fibras del anillo | Hallazgo frecuente sin dolor |
| Cambios Modic | Cambios en el hueso junto al disco | Se valoran según el contexto clínico |
La fisura anular aparece en el 19 % de las personas sin dolor a los 20 años y en el 29 % a los 80, según la misma revisión sistemática. Leer "fisura" asusta, pero no equivale a una rotura grave.
¿Cómo se trata una protrusión discal?
El tratamiento de una protrusión discal se basa en mantenerse activo y en el ejercicio progresivo; la cirugía es excepcional. Las guías clínicas recomiendan este orden:
- Entender qué tienes. Saber que la protrusión es frecuente y benigna reduce el miedo al movimiento, que a menudo perpetúa el dolor.
- Mantenerte activo. El reposo absoluto en cama no ayuda. Caminar y seguir con tu vida, adaptando la intensidad, sí.
- Analgesia si la necesitas. Pautada por tu médico y durante el menor tiempo posible.
- Ejercicio terapéutico. Reduce el dolor y mejora la función en el dolor lumbar crónico. Fortalecimiento del tronco, glúteos y movilidad progresiva.
- Fisioterapia. Útil para guiar el ejercicio y la vuelta progresiva a la actividad.
- Infiltración epidural. Es una opción en casos seleccionados de dolor ciático persistente, valorada por el especialista.
- Cirugía (microdiscectomía). Se reserva para dolor ciático intenso que no mejora con tratamiento, pérdida de fuerza progresiva o síndrome de cola de caballo.
Qué puedes hacer en el día a día
Cambia de postura con frecuencia si trabajas sentado. Levántate cada 30 a 45 minutos. Camina a diario. Retoma el deporte de forma gradual, empezando por intensidades que no aumenten el dolor al día siguiente.
¿Se reabsorbe una protrusión discal y cuánto tarda en mejorar?
Sí, el material discal puede reabsorberse de forma espontánea, y curiosamente lo hacen con más frecuencia los desplazamientos más grandes. Una revisión sistemática encontró estas tasas de regresión:
- Secuestro: 96 %.
- Extrusión: 70 %.
- Protrusión: 41 %.
- Abombamiento: 13 %.
Esto parece contradictorio, pero tiene explicación. Cuando el fragmento sale del disco, el sistema inmunitario lo detecta y lo elimina poco a poco. Una protrusión pequeña queda más "protegida" y suele persistir en la imagen, aunque deje de doler.
Lo importante es que los síntomas mejoran aunque la imagen no cambie. En la ciática por hernia, la mayoría de pacientes mejora en unas 12 semanas con tratamiento conservador, y al año los resultados son similares a los de la cirugía.
En consulta se ve a menudo. Una corredora de 35 años llegó con dolor que le bajaba hasta la planta del pie y una extrusión L5 S1. Con analgesia, caminata diaria y ejercicio guiado, a las ocho semanas había vuelto a correr suave. No necesitó cirugía.
Cuándo acudir al especialista
Acude a urgencias de inmediato si aparece cualquiera de estos signos, porque pueden indicar un síndrome de cola de caballo (compresión de varias raíces nerviosas):
- Dificultad para orinar, retención de orina o pérdida de control de la orina o las heces.
- Acorchamiento en la zona genital, el periné o la cara interna de los muslos (anestesia "en silla de montar").
- Debilidad en ambas piernas.
Pide valoración presencial preferente si tienes:
- Pérdida de fuerza progresiva, por ejemplo, dificultad para levantar la punta del pie.
- Dolor lumbar con fiebre, pérdida de peso sin explicación o antecedentes de cáncer.
- Dolor tras un traumatismo importante o en personas con osteoporosis.
- Dolor nocturno intenso que no cede con el reposo.
- Dolor ciático que no mejora tras 6 semanas de tratamiento.
Estos casos requieren exploración física presencial y no pueden valorarse solo por escrito.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer deporte con una protrusión discal?
Sí, en la mayoría de casos. El ejercicio es parte del tratamiento. Si el dolor está activo, reduce temporalmente la intensidad y evita los movimientos que lo disparan. Después, vuelve de forma progresiva. Una buena regla: el dolor no debería empeorar claramente al día siguiente del entrenamiento. Si hay dolor en la pierna o pérdida de fuerza, consulta antes.
¿Una protrusión discal puede convertirse en hernia?
Puede ocurrir, pero no es lo habitual. Muchas protrusiones permanecen estables durante años sin dar síntomas. No existe forma de predecirlo con una resonancia aislada, y evitar el movimiento no lo previene. Mantener una musculatura fuerte y una actividad regular es la mejor estrategia para cuidar la espalda a largo plazo.
¿Hace falta repetir la resonancia para ver si ha mejorado?
Normalmente no. La evolución se valora por tus síntomas y la exploración, no por la imagen. Como una protrusión puede seguir viéndose aunque ya no duela, repetir la prueba suele generar confusión. Se plantea una nueva resonancia si aparecen síntomas nuevos, pérdida de fuerza o si se valora una cirugía.
¿Es bueno caminar si tengo una protrusión discal?
Sí. Caminar es una de las actividades más recomendables, porque mueve la columna sin cargarla en exceso y mejora la nutrición del disco. Empieza por paseos cortos varias veces al día y alárgalos según tolerancia. Si caminar te provoca dolor que baja por la pierna y te obliga a parar, coméntalo con el especialista.
¿Una protrusión cervical es igual que una lumbar?
El concepto es el mismo, pero en el cuello. También es muy frecuente sin síntomas: un estudio con más de 1.200 personas sanas encontró abombamientos cervicales en casi el 88 %. Si se acompaña de dolor u hormigueo que baja por el brazo, conviene valoración por el especialista.
¿Qué postura es mejor para dormir con una protrusión discal?
No existe una postura perfecta para todos. Muchas personas con dolor lumbar están más cómodas de lado con una almohada entre las rodillas, o boca arriba con un cojín bajo las rodillas. Elige la que te permita descansar sin dolor. Un buen descanso ayuda más que buscar la postura ideal.
Resumen
La protrusión discal es un hallazgo muy frecuente en la resonancia y, en la mayoría de los casos, forma parte del envejecimiento normal de la columna. Lo que importa es si encaja con tus síntomas. El tratamiento se basa en mantenerse activo y en el ejercicio progresivo, y la cirugía es excepcional.
Si tienes un informe de resonancia que no entiendes, puedes consultar por escrito con un traumatólogo y recibir respuesta en menos de 24 horas. Encontrarás más artículos en la sección de columna.
Contenido informativo: no sustituye a una valoración médica.
Sobre el autor
Equipo médico de Yoint Clinic
Traumatólogos especialistas en cirugía ortopédica
Revisado médicamente por Equipo de traumatología de Yoint Clinic.
Fuentes
- Brinjikji W et al. Systematic literature review of imaging features of spinal degeneration in asymptomatic populations. AJNR Am J Neuroradiol. 2015;36(4):811-6.
- Fardon DF et al. Lumbar disc nomenclature: version 2.0. Spine J. 2014;14(11):2525-45.
- Jensen MC et al. Magnetic resonance imaging of the lumbar spine in people without back pain. N Engl J Med. 1994;331(2):69-73.
- Chiu CC et al. The probability of spontaneous regression of lumbar herniated disc: a systematic review. Clin Rehabil. 2015;29(2):184-95.
- Peul WC et al. Surgery versus prolonged conservative treatment for sciatica. N Engl J Med. 2007;356(22):2245-56.
- National Institute for Health and Care Excellence. Low back pain and sciatica in over 16s: assessment and management (NG59). 2016, actualizada en 2020.
- Hayden JA et al. Exercise therapy for chronic low back pain. Cochrane Database Syst Rev. 2021;9:CD009790.
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